Historia

El pueblo Kogui en Guanamaque tiene solo 27 años. Sus habitantes fueron reubicados por un programa de restitución de tierras indígenas.  Cuando llegaron, empezaron a cultivar cacao pero, contra toda expectativa, no era un árbol que tenían la costumbre de cultivar.

Empezaron empíricamente, con muy poco conocimiento y sin herramientas. Lograron crecer, producir una semilla de cacao de muy buena calidad y sin ningún tipo de químicos. Sin embargo, todavía faltaba conocimiento en varios aspectos.

Es así como Antonio, un joven de la comunidad de 23 años, empezó a capacitarse en los procesos más avanzados de la transformación del cacao. Su idea es valorizar su producción a través de la tecnificación, la infraestructura y una remuneración digna por el trabajo de su comunidad.

“Cuando llegamos, no conociamos este árbol, no sabiamos como cultivarlo”

— Antonio Dingula

El sueño de Antonio está estrechamente ligado al bienestar de su gente, su familia, su comunidad y su pueblo.

Ha obtenido los permisos de las autoridades Koguis para administrar personalmente el cacao de Guanamaque, con el objetivo de convertirse en un intermediario con el exterior y así traer prosperidad a su pueblo. De esta manera, Antonio ha comenzado por su cuenta a llevar adelante los procesos de transformación y venta al detal.
Conociendo su sueño, se hizo evidente la necesidad de impulsar esta iniciativa con mucha constancia y determinación.

Para lograrlo, nos enfocamos en algunos puntos clave:

Capacitación

Seguir proveendo formación continua en técnicas avanzadas de cultivo y procesamiento de cacao.

Comercialización

Desarrollar estrategias de marketing y ventas para acceder a mercados locales y nacionales.

Infraestructura

Mejorar y construir instalaciones adecuadas para la producción y transformación del cacao.

Remuneración

Asegurar una compensación digna y justa para todos los involucrados en el proceso productivo.

Sostenibilidad

Soportar las prácticas agrícolas sostenibles y orgánicas kogui, que protejan el medio ambiente y la biodiversidad de la región.

Estas acciones contribuirán a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y a fortalecer la economía Kogui para la adquisición de alimentos básicos (arroz, panela, etc.) y herramientas para sus cultivos. Además, ayudarán a preservar la cultura Kogui y garantizar un futuro próspero para la comunidad de Guanamaque.

“Queremos unirnos, quiero crear una asociación. Mi sueño es este.”

— Antonio Dingula

En mayo de 2024 junto a un pequeño equipo llegamos a Guanamaque con el objetivo de hacer realidad este apoyo. Llevamos una cartilla de recomendaciones elaborada con la ayuda del ingeniero Freddy Castillo, que incluía técnicas adecuadas y normas nacionales para el beneficio del cacao.

Además, iniciamos la creación de una planta de transformación con un fermentador en escalas, tres secadores suspendidos y dos molinos. Esta pequeña planta tiene una capacidad de aproximadamente 150 kg.

Antonio, consciente del impacto que tiene la apariencia de un producto para la venta, nos pidió apoyo en el desarrollo de una etiqueta con la imagen de su hermano, Jacinto. También facilitamos la compra de empaques más adecuados para la venta y conservación de su cacao. Durante esa semana de trabajo, recopilamos mucho contenido audiovisual para la comunicación y promoción de su proyecto.

A través de nuestra página web, proponemos la venta directa del cacao de Antonio y estamos disponibles para apoyarlo en el posicionamiento en tiendas de la zona.

De esta manera, Antonio asegura una remuneración justa para los productores de su comunidad y acordaron establecer un ahorro comunitario para la compra de herramientas, con un valor de 1.000 COP por kilo de cacao transformado.

“Queremos vender desde aquí, que la gente conozca y compre nuestros Cacao.”

— Antonio Dingula

Hacia el Futuro

El sueño de Antonio sigue siendo el mismo: enfocarse en el desarrollo y el bienestar de su comunidad a través del trabajo con el cacao.

Somos conscientes de que el apoyo con la planta de transformación representa un impulso significativo en el camino de este joven y su gente, pero también sentimos que es solo el inicio de una hermosa colaboración en torno a esa semilla poderosa.

Actualmente, la planta puede transformar solo una parte de la cosecha de los Koguis. El trabajo de descascarillar y moler sigue siendo completamente manual y, rápidamente, las cantidades de cacao seco serán demasiado importantes para seguir haciéndolo de esta manera. Por eso nosotros, junto a Antonio, soñamos con brindar más apoyo en el futuro.

Queremos proporcionar fermentadores y secadores más amplios, así como algunas máquinas, herramientas y un lugar adecuado a la normativa para poder completar el proceso del chocolate de manera más eficiente.

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